Microrreto: Los días de la semana
Dos días antes, domingo, yo no imaginaba lo que ocurriría conmigo mientras planchaba con el calor que todavía hacía. J.C. sacó una foto de aquel momento pero no la conservo. Yo estaba enorme.
El lunes fuimos a una visita rutinaria de la que creía que saldría con el mismo mensaje que la anterior: “vuelva a casa que aún estás verde”. Pero no fue así.
Mi tensión estaba alta y como ya estaba de cuarenta semanas, me ingresaron por el riesgo de preeclampsia, y me indujeron el parto… Y mi cuerpo comenzó a trabajar… Pero no lo suficiente.
Pasaron las lentas horas de aquel lunes que se hizo martes viendo pasar a los distintos sanitarios con cada nuevo turno. Pedí la epidural porque aquel dolor era demasiado para mí. Mi cuerpo no avanzaba porque no se abría lo suficiente para que mi bebé saliera. Más de veinticuatro horas eran demasiadas para ambas. Así que me dijeron que nacería por cesárea. Y yo, aliviada, solo dije que estaba desapareciendo el efecto de la anestesia, porque tenía pánico de que no lo tuvieran en cuenta a la hora de abrirme. Pero no sentí dolor, solo una caricia cuando pasó el bisturí. Una chica divina me hablaba y me acompañaba.
Movimientos, ruidos, la nada, el primer llanto, mi tranquilidad. Dentro de poco llegará a la veintena.
Hola, Noelia, un micro muy sugerente y emotivo que recuerdas como si fuera ayer y la "magia" ya va a hacer veinte años. Cómo pasa el tiempo, ¿verdad? Pero nada más apropiado para el reto que ese lunes que se convirtió en martes, muy, muy, apropiado.
ResponderEliminarMil gracias por participar.
Un abrazo. :)