13/08/2026

El eclipse

La Seu Vella de Lleida bajo el eclipse



Hoy ya es miércoles trece de agosto y ya ha pasado.

Estaba muy harta de este eclipse por culpa de los medios de comunicación, en concreto con la televisión.

En el año 2026 aún nos tratan como idiotas... aunque quizás lo seamos. No niego que hay gente aborregada y gente que sigue la contraria para llamar la atención. En fin, para mí el este eclipse ha sido otra cosa más de la fascinante naturaleza. Que sí, que muy único y que no es una cosa que pase con frecuencia. Yo qué sé. El espacio siempre me ha dado vértigo y sentirme como lo que soy, y lo que todos sois también, un ser diminuto e insignificante en medio de una inmensidad infinita llamada universo.

La cuestión es que yo salgo del trabajo a eso de las nueve y media de la tarde, y normalmente no hay mucho tráfico, ni siquiera cuando hay colegio. Pero el martes la circulación era bastante abundante, por así decirlo, en una ciudad como la mía, que no es de las más visitadas del país. Ayer pasó exactamente lo mismo. Y es que desde aquí pudo verse el eclipse.

Yo no lo vi. Podría haberlos visto. Sabía exactamente en todo momento donde se encontraba en cada momento el sol. Pero no tenía las gafas para verlo. Así que para mí fue suficiente ver como se oscurecía el ambiente por un momento y como las cigüeñas instaladas en una grúa del edificio de al lado, volvían a sus nidos.

Me supongo que cuando acabó pensarían: ¿Pero no era de noche?

La verdad es que fue una cosa muy efímera y no llego a comprender como han podido algunas personas gastarse unas importantes sumas de dinero para venir a verlo.

Yo que no he pagado nada, me hizo feliz ver como oscurecía y después, la pared de ladrillo de enfrente volvía a iluminarse. Una pared situada al norte, a mi espalda el sur, a mi derecha el este, y a mi izquierda, el sol poniéndose al oeste.

Por eso aquí somos "La gent de ponent".