04/02/2026

Las quintillizas Dionne

1. Las hermanas recién nacidas junto a su madre. 2. Junto al primer ministro provincial Mitchell Hepburn. 3. Las quintillizas en una de sus últimas fotos juntas.  4. Las tres hermanas vivas donde contaron su historia en el libro publicado en 1997.

CONCURSO DE RELATOS 50ª Ed. La vida de los más
excelentes artistas de Giorgio Vasari

Blog: El Tintero de Oro

El 28 de mayo de 1934, el aire frío del norte de Ontario, más concretamente en Callander, olía a tierra húmeda y a leña quemada. Elzire respiraba con violencia en la humilde cabaña donde sin electricidad ni comodidades, cinco pequeñas vidas se abrían paso. El doctor Allan Roy Dafoe, con manos firmes y voz tranquila, tomó cada pequeño cuerpecito, y los metió en mantas calientes junto a botellas de agua hirviendo. Nadie sabía entonces que estaban ante una hazaña médica, un prodigio e incluso, ante el nacimiento de un fenómeno.
Habían llegado al mundo a los siete meses de gestación y tenían el peso de unos pajarillos, y aún así, sobrevivieron. Ellas eran Emilie, Marie, Anette, Yvonne y Cécile. Las hermanas Dionne.
Poco tiempo después, pasó. Las palabras sonaban bien: protección, seguridad y bienestar. Surgió la Quintuplets’ Guardianship Act, 1935, y los padres vieron cómo les retiraban la custodia mientras alegaban que estaban negociando con un promotor su exhibición en la Exposición Canadiense de aquel año.
Las bebés, siempre bajo la atenta mirada del doctor Dafoe, fueron expuestas como si fueran maravillas en una vitrina. El cristal que se alzó frente a ellas no era un espejo común. Permitía al mundo ver hacia adentro como las niñas jugaban, reían o dormían, pero impedía que las quintillizas miraran hacia fuera. Solo veían el reflejo de sí mismas, como si el mundo no existiera más que en ellas.
Cada día podían pasar por delante del vidrio cuatro mil, cinco mil, hasta seis mil personas, como si contemplaran animales en un recinto, como si su existencia fuera una exhibición más de la Gran Depresión. El parque al que llamaban Quintland se convirtió en la atracción más visitada de Ontario, más concurrida incluso que las cataratas del Niágara.
Un color y un símbolo marcaban lo que era de cada una: rojo con una hoja de arce; verde con un pavo; blanco con un tulipán; azul con un oso; rosa con un pájaro. Los visitantes las señalaban como quien señala a los maniquíes del escaparate. Sin embargo, tras el cristal, ellas no podían ver a nadie del otro lado.
El doctor que había ayudado a traerlas al mundo, ahora hablaba de ellas con cifras, estadísticas y anécdotas para la prensa. Firmaba acuerdo, sonreía en conferencias, salía en fotos junto a las cinco niñas que él había “salvado”. Y mientras la gente compraba postales de sus caras, el dinero rodaba sin impunidad. La provincia se enriqueció a costa del turismo mientras los padres, que vivían a un paso, no obtenían rédito. Ningún ingreso que generaban las niñas fue para ellas; todo se repartía entre el erario público, los negocios y los acuerdos ajenos a la familia Dionne.
Pasaron nueve años y las hermanas ya no eran el espectáculo novedoso de antaño, cuando finalmente regresaron a la casa familiar, la presencia de sus padres les resultaba demasiado extraña, que a su vez, también querían sacar tajada y enriquecerse a costa de sus hijas.
Tiempo después, cuando crecieron y tomaron distancia, contaron lo que nunca nadie había escuchado: que se sintieron criadas en un circo disfrazado de protección, que la fama, las autoridades, e incluso sus padres, les había robado la infancia.
Las Dionne aparecieron en numerosos anuncios, postales e incluso cartas.
Nueve años después de su nacimiento, mediante un juicio entre la Gobernación y los padres, las niñas fueron devueltas a su familia en 1943 y la fundación Dionne les construyó y equipó una casa de veinte habitaciones. El doctor Dafoe murió poco después y los padres, eran ahora quienes las hacían publicitar todo tipo de productos y eventos, hasta que al cumplir los dieciocho años abandonaron el hogar familiar para vivir por sí mismas en el anonimato.

Anuncios en revistas de la época con la imagen de las pequeñas hermanas

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En 1995, las tres hermanas que seguían con vida, tuvieron la fortaleza  para afirmar que su padre había abusado sexualmente de ellas durante la adolescencia.
Émilie Marie Jeanne falleció en agosto de 1954 por la asfixia que le provocó un ataque de epilepsia en el convento donde había tomado los hábitos.
Marie Reina Alma vivió hasta febrero de 1970. Su fallecimiento se debió a un aparente infarto cerebral.
Yvonne Edouilda Marie falleció de cáncer en junio de 2001.
Cécile Marie Emilda vivió hasta julio de 2025, y Annette Lillianne Marie murió en diciembre del mismo año.
Puede ser que no sean unas figuras muy conocidas, pues ellas mismas se encargaron de salirse de aquel zoo mediático que los demás habían tejido a su alrededor, por eso he querido escribir sobre estas niñas de quienes supe a través de la enciclopedia Durvan que mis padres aún conservan en su casa.


770 palabras

38 comentarios:

  1. Como tantos famosos seguro que fueron famosos del momento. Poca gente es famosa después de 100 años de su famosato.
    Estupenda crónica de alguien que laayoria no conocíamos perl wue ya sí.
    Lo de expropiar a las hijas parece excesivo hasrapsra aquella epoca.
    Abrazooo y suerte

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    1. Hola, Gabiliante.
      Sí. La verdad es que sabía de ellas (mucho menos que ahora con internet) por una enciclopedia antigua, y son de esas cosas que recuerdas aunque pasen muchos años.

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  2. ¡Hola! Muchas gracias por participar en el Concurso de Relatos 50 ed. en El Tintero de Oro. ¡Suerte!

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    1. Gracias a ti y a todos los que hacéis esto posible 🤗

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  3. Qué historia más tremenda, Noelia. No la conocía y es muy muy impactante. Muy bien contada. Besos.

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    1. Muchas gracias, Marta. Es que es una historia prácticamente nada conocida. Unas líneas en una enciclopedia y mi curiosidad infantil.

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  4. ¡Tremenda historia! La forma en la que la cuentas, junto a la crudeza del final y lo bien conducida que está la trama hacen de tu relato un diez de diez. Debería de ser parte de un libro ¡Enhorabuena y suerte en el Tintero!

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  5. Hola, Noelia. Cuentas una historia cruda que hace pensar. Este caso que narras evidencia que hasta que punto se normalizaba la explotación infantil. Te felicito.

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  6. Hola Noelia, una historia para no dormir. Recuerdo que yo la primera vez que escuché sobre ellas fue a raíz de un capítulo de Los Simpson. Que trataba este tema con los personajes. Sentí curiosidad y llegué a ellas a la historia real. Muy bien contada que tengas mucha suerte un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Ainhoa, y gracias por tus videos 🌻

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  7. Un caso de explotación por parte del médico y de los padres.
    Con un execrable padre.
    Besos.

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  8. Hola, Noelia. Tremenda historia! Las hermanas deberian haber demnadado al medico, el gobierno, sus padres y todo aquel que armo un circo a costa de ellas. Es tan despreciable como la esclavitud.
    Un abrazo

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    1. Gracias, Mirna. Lo que pasa es que eran otros tiempos... Si ya es duro hoy en día ver y oír las cosas que suceden por el mundo tan aberrantes...

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  9. Hola Noelia. No conocía esta historia, que es conmovedora. Me pregunto si, de haber sido las quintillizas hijas de clases adineradas, hubieran corrido el mismo destino. Creo que todos sabemos la respuesta, y es que el mundo no es el mismo para unos que para otros. Cierto es que todos se aprovecharon de las niñas, desde el médico hasta las instituciones, pasando por sus padres, e incluso ellas mismas sacaron rentabilidad a su fama. Y triste es pensar que, de no haberse dado los hechos de esa manera, posiblemente pocas o ninguna hubiera llegado a la edad adulta, tal era la precariedad de las clases menos favorecidas. Una historia dura, sin duda, gracias por traerla. Un abrazo.

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    1. Gracias a ti por tan interesantísimo análisis, Jorge.

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  10. Hola, Noelia.
    Tampoco yo conocía esta historia, como tantísimas otras, y tengo que decir que tu relato está muy bien escrito, con elegancia y pulcritud literaria, por lo que te felicito.
    Eso sí, como tantas otras, no es de las que nos puedan reconciliar con nuestra especie; pero las cosas son como son, no como quisiéramos que fueran.
    Te deseo mucha suerte en el Tintero.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Muchísimas gracias como siempre por tus buenos comentarios, Patxi 🌻

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  11. Increible historia la que nos cuentas! Aun más si se trata de personajes y hechos reales! Sin duda, hay realidades que superan la ficción! Un abrazote!

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    1. Tienes toda la razón. Lo raro es que no haya (que yo sepa) una película como tal basada en sus vidas. Sería muy interesante.

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  12. Lo primero, gracias: no conocía la historia y me deja helado. Lo segundo, por desgracia ya nada nos sorprende, aunque sea una aberración tras otra; vivimos en un mundo construido sobre el trauma y la explotación disfrazada de protección, buscando un bien mayor que nunca llega. Has conseguido narrarlo con una sobriedad que todavía lo hace más claro y también más duro.

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    1. Gracias, Eitán. Y la cosa no ha cambiado nada. Es más, diría que va a peor. Pero bueno, la gente buena es más numerosa pero el mal es más contundente y se ve más.

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  13. Es una historia bastante triste por la explotacion de fenomenos de circo que hicieron de las niñas, separarlas de los apdres....y que el padre resulto abusivo es verdaderamente muestra de una maldad tremenda.

    Un caso bastante controvertido y pues agradezco ser UNO solo en mi parto.....

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    1. Gracias, J.C.
      Aquí tiene que ver las circunstancias de la familia de las niñas. Si hubieran sido niñas ricas, seguramente no las habrían exhibido de esta manera.

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  14. Hola, Noelia. Fascinante y triste la historia que mis traes para este reto. Desde luego, no puede decirse que la infancia de las cinco hermanas fuera un paraíso, más bien todo lo contrario.
    Solo una cosa, si cambias el orden de los tres últimos párrafos creo que la narración sería más fluida y lineal en el tiempo. Creo que el conjunto quedaría más redondo.
    Un abrazo enorme. Mucha suerte en el concurso.

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  15. Impactante historia donde la crueldad de ese padre y el médico no tiene nombre.
    Triste situación la que tuvieron que vivir estás hermanas.
    Un abrazo Noelia
    Puri

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  16. Qué grande, Noelia. Una historia colosal, inverosímil, pero es por estas cosas que la realidad supera a la ficción. Cuando estaba leyendo estaba poniéndome en esa piel y no podía concebirlo. Muchas gracias por dar a conocer la historia de las hermanas.
    Un fuerte abrazo y mucha suerte!

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    1. Muchas gracias, Pepe. Es que las expusieron como si fueran monitos.

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  17. una gran historia que nos revela una tragedia que por desgracia se repite sin cesar. Mis felicitaciones

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  18. Hola Noelia. Una increíble historia que no conocía. En lugar de alegrarnos por la suerte de haber sobrevivido, nos atrapa la sordidez de haber sido utilizadas por unos y otros como monstruos de circo. Desventajas de haber nacido en aquella época y en aquella clase social poco favorecida.
    Saludos de Marlen

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    1. Muchas gracias, Marlen. Buen análisis.
      También lo creo que fue por la clase social y el desconocimiento.

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  19. Hola. No conocía la historia. Es una de esas manchas que nos lleva cada vez más a ganarnos, como humanidad, un meteorito o un holocausto zombie :-( saludos!

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    1. Ja, ja, ja, ja, ja. Mucho está tardando el meteorito si te digo la verdad. Luego veo que hay gente buena y se me pasa.

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