06/05/2022

Que no apaguen tu luz

Reto: Mamá, no te vuelvas loca
de Libros.com


—¿Tienes un cigarro? ¿Por qué nadie me da un puto cigarro?

La mujer tenía un mono de narices y sudaba profusamente. Un compañero trajo tabaco y yo le encendí el dichoso cigarro.

—¿Me vas a contar por qué tiraste a tu niña a la basura ahora que tienes tu dosis de nicotina?

—Tía, esa niña no es mía.

—¿Ah no? Entonces los médicos se equivocan al decir que tu cuerpo ha pasado por un embarazo y un parto. Menudos son...

—Yo no sé de donde salió la niña. Nunca me han preñao. Tengo cuarenta tacos y sé de la vida. Al Juli no le funcionan los soldaditos y estamos hartos de hacerlo a pelo en cualquier sitio como conejos...


Yo no podía dejar de mirar su cara, que aparentaba diez años más y escuchar su voz de cazalla. Roberta era una yonki sin retorno. Sus padres nunca habían podido encauzar a su díscola hija, y desde los trece años era una conocida habitual de la policía. La habían dado ya por perdida.

La verdad es que no pesaría más de cincuenta quilos con su metro setenta, y era difícil pensar que había dado a luz dos días atrás. Estaba escurrida.


—Supongamos Roberta, que la niña no es tuya... ¿Cómo lo ves? ¿Bien, no? Entonces no pasa nada y te vas para casa ¿verdad? Obviamos el pequeñísimo detalle de haberte pillado tirando a una recién nacida a la basura.

—Pero yo no he matao a nadie, señora.

—Menos condena para ti, pero no me importa tu vida. Has rechazado toda ayuda, has ido a tu bola sin escuchar a nadie. Lo mejor que le ha podido pasar a esa niña es que la policía patrullara por la zona.


Lo mejor que he hecho fue adoptar a Luz, que ilumina mi vida.

6 comentarios:

  1. Drasstico final, corto, buen dialogo?
    fresco, personsjes curiosos muy perfilados.
    Que mas se puede pedir?
    Abrazoo

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  2. Vidas rotas e inadaptadas. Todos debemos asumir nuestra parte de culpa.

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    1. Renglones torcidos, hay gente que no quiere ayuda, ni cambiar.

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  3. Al menos, la hija rechazada sobrevivió. Y ha encontrado quien la adoptado, dando tan bello nombre.
    Un abrazo.

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    1. Con lo fácil que es (en el 99% de los casos diría yo) de al traer a una persona al mundo decir a los propios médicos: No puedo hacerme cargo de esta criatura.
      No hay necesidad de tirar a nadie a la basura. Mi cabeza cortocircuita con esto.

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