Cuando le dieron permiso, el hombre de negro llamó a la puerta dando seis golpes secos.
—Adelante.
El hombre de blanco estaba de espaldas mirando a través del enorme ventanal de su despacho, su melena castaña le caía de manera informal.
—Hola, Jesús. Creo que ahora sí tenemos un verdadero problema.
—¿Tú crees, Lucifer? ¡No me digas!
El Diablo se quedó callado ante un tanto irreverente Dios.
—Es que ya no puedo tentar a casi nadie… —se rascó alrededor de uno de sus cuernos y continuó—. Al principio salté de júbilo ante lo que creí mi mayor mérito de la historia, pero después se me vino todo en contra porque esos a quienes llaman zombis, no tienen un alma que corromper.
Dios se dio la vuelta visiblemente cansado. Un Dios que por primera vez tenía ojeras bajo sus ojos.
—Dime, Diablo… ¿Has oído rezar a alguien últimamente?
Lucifer quiso hablar, pero su rapidez mental se había esfumado.
—Ni contestes. La has liado tanto que por primera vez no sé qué hacer.
El Diablo empezó a caminar en círculos y jurando en arameo, pero Dios ni se inmutó.
De pronto, Lucifer juntó su cara a dos centímetros de la suya.
—¿Sabes qué? Por una vez y sin que sirva de precedente, voy a ayudarte para ayudarme a mí mismo. Haré que vuelvan a creer en ti.
Después de aquello, los supervivientes empezaron a reportar milagros y encuentros con Dios… Pero ya se sabe que el Diablo puede adoptar cualquier forma.


Pues dependiendo del porcentaje zumbido de la población, ya no sé si va s valer la pena revertir los valores éticos de la población con milagros, vengan de quien vengan. Pero habrá que intentarlo. Unamayoria de malos no creo que le venga bien a nadie, ni siquiera a Lucifer.
ResponderEliminarAbrazo, madrugadora
El mundo está tan mal en la actualidad sin necesidad de zombis, que creo que el diablo se pasó el juego.
EliminarHola Noelia! Yo creo que a la humanidad no le hacia falta Lucifer para corromperse! Ella solita ya se basta! Ja ja! Pero si él quiere llevarse todo el mérito! Ja ja! Un abrazote!
ResponderEliminarHola. Lo que pasa es que el mal siempre hace más ruido y abulta más que el bien.
EliminarLo que parte de la humanidad necesitaba es echarle la culpa a alguien, algo, sobrenatural.
ResponderEliminarBesos.
Por eso el ser humano inventó las religiones y las figuras del bien y el mal ☯️
EliminarEl milagro del pan y los sesos, jaja. Simpático planteamiento. Saludo.
ResponderEliminarGracias, Fernando 😅
Eliminar¡Demasiado zombi y poca alma disponible! Desde luego, es para tomárselo muy en serio… o muy a risa.
ResponderEliminarJa, ja, ja. Es que al diablo se fue de las manos su maldad.
EliminarEs un micro-relato con pinceladas de humor negro y un giro final redondo.
ResponderEliminarEl remate con los "milagros" falsos del Diablo es brillante, con una maldad sutil.
Felicidades.
Muchas gracias, Marcos 🤗
EliminarUn diablo sin creyentes a los que tentar que lleva a una alianza impensable. Muy original, Noelia. Me ha gustado también que hayas dado a la escena forma de conversación porque ese diálogo muestra muy bien el desconcierto de ambos personajes y la situación a la que han llegado. Muy buen micro.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Marta 🌻
EliminarEl primer entendimiento entre Dios y el Diablo… Pues sí que está complicada la cosa… Eso no se vio ni en Walkin Dead. Me gustó la reflexión de fondo, o por lo menos es esa la que me ha sugerido tu texto, de que sin creyentes en el Diablo no hay creyentes en Dios, y viceversa. Suena obvio, pero en el fondo no paramos tantos a reflexionar sobre el tema. El bien solo cobra valor si se tiene claro todo lo que representa el mal. No sé si hoy en día la barrera entre estas dos cosas se tiene muy presente… ¡Muy buen micro!
ResponderEliminarBuena reflexión, Ulises.
EliminarEl bien y el mal han existido, existen y existirán por siempre. Lo que pasa es que el diablo es un invento para meter en vereda a la gente infundiéndoles miedo. Pues bien es verdad que a veces hay más maldad en quienes se dan golpes en el pecho diciendo lo buenos que son.
Hola, Noelia. Gracias por aceptar este diabólico reto. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias a ti, Bruno 🌻
EliminarLas maldades pueden ser muy sutiles...El mal parece que suena más y se percibe más que el bien. Saludos!
ResponderEliminarlady_p
Toda la razón, lady 🌻
EliminarParece que son dos caras del mismo ser, una buena y otra mala, pero UNO solo
ResponderEliminarToda la razón. Es la representación de la vida misma y de las decisiones que tomamos en la vida. Muy bien visto.
EliminarHola.. pues, como se ven las cosas, quien sabe si esa sociedad necesaria baste para que los zombie-gente actuales reaccionen.. pero vale la pena experimentar. ¡Saludos!
ResponderEliminarHola, Octavio. Tal y como están las cosas... no sé si hay un dios que lo aguante, la verdad.
EliminarHola Nuria. Un relato muy bien escrito el final me gusta muchísimo. La lástima es como anda en un mundo últimamente yo no sé si estos dos se habrán pillado vacaciones.Un abrazo.
ResponderEliminarHola, Ainhoa. La verdad es que para pillarse unas vacaciones del mundo. Saludos 🌻
EliminarA eso se llama colaboracionismo. y es que cuando las cosas se ponen difíciles hay que aunar fuerzas aunque estas sean contrarias.
ResponderEliminarAbrazo.
Ja, ja, ja. Es que creo que Lucifer se pasó "caldeando el ambiente".
EliminarEse milagro de pan y sesos, está genial.
ResponderEliminarTu diablo tiene dos caras y de esa forma está en todos lados.
Muy bueno tú micro
Un abrazo Noelia
Puri
Muchas gracias, Dulcinea 🌻
EliminarHola, Noelia. Me encantó tu relato. Ese giro final es estupendo.
ResponderEliminarUn abrazo
Muchas gracias, Mirna 🤗
EliminarHasta el diablo necesita "clientes". Muy original relato, enhorabuena Noelia.
ResponderEliminarEs que el Diablo no existiría sin creyentes/clientes 😅
EliminarHola Noelia. Toda moneda debe tener sus dos caras, y sino se la inventamos, como hicimos con las religiones. ¡Muy buen relato! Un abrazo de Marlen
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Marlen 🌻
Eliminar¡Hola, Noelia! Tu relato me ha parecido fascinante. Juegas con un diablo bueno, casi sumiso, y un Dios irreverente. Además, se entrevé de forma muy interesante la tensión entre bien y mal. Es difícil dejar tantas preguntas en tan pocas palabras. ¡Un abrazo desde la Buhardilla de Tristán!
ResponderEliminarMuchas gracias, Javier.
EliminarMe alegra que te haya gustado 🌻
El cazador cazado, como se suele decir. Esa forma de humanizar a Dios me ha gustado, al final incluso el mismísimo tiene su tope. Muy bueno el giro final, un Diablo que se reblandece para poder tener opción de seguir siendo el Diablo. El bien común por encima de todo.
ResponderEliminarUn abrazo!
Gracias, Pepe
EliminarEs la representación de la vida misma.
Hola, me encanta cómo en este relato das la vuelta al fin del mundo convirtiéndolo en una crisis de recursos para el propio infierno. Esa imagen de los dos poderes enfrentados al mismo problema, terminando con Lucifer jurando en arameo y ofreciéndose a ayudar “sin que sirva de precedente”, tiene un humor negrísimo que funciona de maravilla. Y el cierre es una puñalada perfecta: “Pero ya se sabe que el Diablo puede adoptar cualquier forma”, porque de pronto los milagros también se vuelven sospechosos y la esperanza se tiñe de ambigüedad. Me quedo con ese Dios cansado y ese Diablo burocrático, dos viejos enemigos que al final se necesitan más de lo que quisieran admitir. Abrazos virtuales desde Puerto la cruz, Venezuela
ResponderEliminarMuchas gracias, Raquel y fuerza para tu país 🙏
EliminarEl bien y el mal se entrelazan, lo que pasa que el mal es más pesado y más directo, opacando al bien.
100 cosas buenas y 1 mala... Y la gente se acordará más de la mala.
Un dilema interesante.Que pasaría si todos fueran zombies y no distinguieran el bien del mal. Saludos
ResponderEliminar☯️
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